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SI TU DINERO NO TE ALCANZA, NO ES QUE SEAS POBRE

Estuvimos reunidos con una persona muy emprendedora de los Estados Unidos (a quien llamaremos Pedro).

Su historia está llena de enseñanzas, por lo que decidimos crear este artículo, para mostrarte que si tu dinero no te alcanza, no es que seas pobre, quizás necesitas cambiar ciertos hábitos o prioridades.

1. La situación actual respecto a la clase media y la pobreza

Pedro nos dice: “Es increíble escuchar las quejas y penurias que supuestamente pasa la clase media: tienen algunos motivos por los que quejarse, pero tiene muchos motivos por los cuales alegrarse.”

“En mi viaje por Chile conocí a personas que se quejan, diciendo que el dinero que ganan no es suficiente para cubrir sus gastos”.

“Curiosamente esta gente gana buenas sumas de dinero y es el estilo de vida al que se han acostumbrado el que les juega en contra”.

Le comentamos a Pedro que se considera por clase media y por pobreza.

2. Él sí fue pobre, quizás tú no lo eres

Pedro cuenta: “Yo crecí bastante pobre, mi padre era generalmente incapaz de mantener un trabajo y mi madre no trabajaba y se quedaba en la casa”.

Pedro fue a la universidad y se graduó con una deuda muy alta principalmente por ese préstamo estudiantil.

Al graduarse sólo conseguía puestos para prácticas temporales, ganando muy poco dinero.

Pedro nos cuenta: “Me gradué de licenciado en ciencias políticas y no estaba seguro de lo que quería (o podía) hacer, por lo que siempre buscaba trabajos administrativos”.

“Cuando empecé la universidad, yo tenía las mismas ilusiones que el resto de mis compañeros: como casi todos los estudiantes de licenciatura pensaba que obtendría un empleo después de la graduación”.

“Desafortunadamente no fue así, justo terminé mis estudios universitarios en medio de la Crisis Financiera del 2008 y el desempleo estaba por las nubes”.

“Finalmente sólo encontré trabajo en un restaurant de comida rápida, pero constantemente postulaba a puestos de trabajo que fueran en una oficina. No ganaba suficiente, y mi empleo era extenuante”.

“Dejé el restaurant de comida rápida tan pronto pude conseguir un puesto en una oficina en Washington DC . Por mi ingreso, puedo decir que a los 25 años, era de clase media, pero aún no lo sabía todavía.”

3. Son nuestras elecciones las que definen nuestra realidad

Después de comenzar con su trabajo, Pedro se dio cuenta de que, por primera vez, en su vida podría gastar dinero no sólo en lo que él podía, sino también en lo que él quería.

Desde ese momento en adelante el problema se trataba de cómo decidía gastar su dinero.

A Pedro le ha ido muy bien, es el gerente de la oficina en que trabaja. Tiene un buen sueldo y vive en Washingto DC. Está pagando sus préstamos estudiantiles, y vive bien.

En palabras de Pedro: “Yo vivo en DC y trabajo en la colina, donde hay una cultura de crear pobreza. Muchos empleados trabajan largas horas y perciben un sueldo de clase media de USA (por lo menos 30.000 dólares al año)”.

“Todos mis compañeros se quejan de ser pobres, pero para salir de tragos y fiesta el fin de semana no les falta.”

“Pero la mayoría gana sueldos que los sitúan en la clase media de USA, todos tienen seguro de salud y otros beneficios entregados directamente por el empleador; tienen un montón de oportunidades para ascender ¡si se esfuerzan para ello!”

4. Cambia tu punto de vista.

Muchas personas de clase media, especialmente aquellos que nunca han sido pobres, no parecen ver hay que darle sentido a la administración del dinero. Es necesario aprender a gastar.

No estamos tratando de minimizar la experiencia de nadie. Sabemos que caer por debajo de un cierto nivel de vida (lógico del que tú estás acostumbrado) haría que te sintieras miserable.

Pedro nos cuenta: “En USA hay personas de clase media que dicen que no pueden vivir en Washington DC o Nueva York con USD 40.000 al año. Sin embargo, hay personas que ganan menos y que vive en estas ciudades con el salario mínimo”.

Al parecer es un tema de elecciones de gasto.

Es una elección sentirse en desventaja. Te recomendamos que tomes el control de tu vida financiera y que aprendas como alcanzar tus metas financieras. Nosotros te damos el consejo, de ti depende llevarlo a cabo.

Todo el mundo puede, y debe hacer un poco más para gestionar mejor sus finanzas.

Recuerda que la seguridad y felicidad respecto al dinero viene de la mano de la forma en que gastamos (no siempre de cuanto ganamos).

Esperamos tus comentarios respecto al artículo. ¿Qué te parece lo que nos cuenta Pedro?